Un impulso, tres empresas
Alnatura, dm y tegut suelen contarse como tres genios aislados del comercio orgánico. Salieron, en realidad, del mismo núcleo: los mismos fines de semana de trabajo, los mismos asesores, la misma pregunta sobre cómo llevar lo espiritual al trabajo diario.
El origen compartido
Götz Werner y Wolfgang Gutberlet se conocieron trabajando juntos en una central de compras. Los acercó una pelea interna —tuvieron que echar a la gerencia y la pelearon codo a codo— y después el descubrimiento de que sus hijos iban a la misma escuela Waldorf. De ahí salió la pregunta que ordenó todo lo demás: si no había que llevar ese ideario cristiano-antroposófico también a la empresa, al trabajo de todos los días.
Empezaron a reunirse fines de semana enteros, cada uno acompañado por un asesor de la firma holandesa de desarrollo organizacional NPI. Cuando quisieron mejorar no solo el trabajo sino también los alimentos, sumaron a un tercero: contrataron a Götz Rehn para desarrollar un proyecto de mejor nutrición, decidieron que él haría los productos y ellos aportarían los volúmenes de venta. Así nació Alnatura.
El trabajo sobre la cultura empresarial siguió cuando las empresas se independizaron: fundaron la Gesellschaft für Unternehmenskultur y se juntaban en retiros largos, también con el economista antroposófico Benediktus Hardorp. No hablaban solo de sus firmas; se hacían la pregunta grande: cómo organizar una economía humana y socialmente fértil dentro de un Estado.
«Leben in der Liebe zum klugen Handeln.»Reformulación de la máxima steineriana que Gutberlet aplica a Werner. Fuente: Das Goetheanum, 2022.
Este es el dato que reordena todo: los fundadores casi no escribieron su propia práctica. La escribieron los metodólogos que los acompañaron. Por eso, si buscás lo concreto —lo que otro puede tomar y ensayar— no lo vas a encontrar en las memorias de los emprendedores, sino en las tres herramientas que dejaron.
Tres expresiones
Cada empresa tradujo el mismo ideal a su terreno. Y cada fundador dejó una huella distinta: uno en ensayos, otro en libros, otro sobre todo en un gesto de estructura.
Economista de formación, pasó por la escuela Waldorf de Friburgo y estudió economía política. En 1984 fundó Alnatura, con el respaldo de su cuñado Götz Werner. Desde 2007 es profesor honorario en la Alanus Hochschule, donde creó el Institut für Sozialorganik.
Su pensamiento es una filosofía de la empresa: la firma como organismo, y en el centro no el capital sino la persona, entendida —citando a Steiner— como «ser pensante». Alnatura es su demostración de que la mejor calidad orgánica a precio accesible es posible, bajo el lema «con sentido para el hombre y la tierra».
Es la fuente más rica en texto propio y libre: decenas de ensayos y conferencias en abierto —«Wirtschaft neu denken», «Wirtschaften für Menschen»— y capítulos como «Wirtschaft(en) mit Sinn». Cortos, citables, con la raíz antroposófica explícita. Lo que no dejó es un manual operativo: es visión, no receta.
Fundó dm-drogerie markt en 1973 en Karlsruhe y la dirigió 35 años, hasta convertirla en una de las mayores cadenas de Europa. Cuñado de Rehn, fue quien respaldó la idea de Alnatura. Con los hijos en la escuela Waldorf, llevó su mirada antroposófica al centro de la empresa.
Dejó dos aportes concretos. Uno, la cultura del liderazgo dialógico en dm, que impulsó y prologó. El otro, su causa de vida: la renta básica incondicional, sobre la que escribió varios libros —«Einkommen für alle»— y montó la iniciativa «Unternimm die Zukunft», además de dirigir el instituto de entrepreneurship del KIT.
Diseñaba dm hasta el último estante y estaba en contra de las ofertas y los trucos —precios estables, no promociones—. Vivió de manera modesta; su ideal era una economía «para nosotros, los humanos». Murió en febrero de 2022 y el Goetheanum le dedicó varios obituarios. En español, su autobiografía es Lo que nunca imaginé.
Hijo del fundador de tegut, condujo la empresa familiar entre 1973 y 2009. En 1976 fue secuestrado y liberado tras el pago de un rescate. Fue un pionero del supermercado bio en Alemania: el primero en vender orgánico a gran escala.
Su antroposofía fue práctica: mandaba a sus empleados a trabajar en granjas biodinámicas, y en 1989 creó dos fundaciones que volcaron parte del patrimonio y del ingreso de la empresa a fines comunes — el gesto de la propiedad como custodia, no como pertenencia.
Escribió poco de puño propio: la historia de tegut, «Wertverleihend Handeln», la redactó Mathias R. Schmidt a partir de un centenar de horas de entrevistas. Su sustancia vive en la palabra hablada —la entrevista del Goetheanum es la mejor puerta— y en ese gesto estructural que hoy resuena en todo el movimiento de la propiedad responsable.
Lo transmisible
Ordenadas según los tres ámbitos del organismo social de Steiner —vida del espíritu, vida jurídica, vida económica—, porque cada una pertenece a uno de ellos. Esto es lo que se puede tomar y ensayar, no la retórica de la visión.
Su eco en español
Editorial Biodinámica no parte de cero: varias de estas piezas ya existen en castellano, y las herramientas concretas se apoyan en casos que ya publica.
Punto de partida
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